Carlota Miranda, bloguera y viajera: ”Necesitamos de los demás para desarrollarnos como individuos”

· ANDREA FARNÓS | Madrid ·

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       Carlota Miranda es una joven española que, con tan solo 22 años y habiéndose graduado en Ingeniería Electrónica, decidió mudarse a Marruecos sin billete de vuelta para enseñar español a los hijos de una familia en Rabat. Con lo que no contaba era con que , no solo los niños, sino todo su entorno marroquí, fuera el que le enseñaría a ella otro modo de apreciar el día a día. Esta experiencia cambiaría su vida para siempre y desde entonces no ha parado de compartir con el mundo sus vivencias. Desde su blog, No es nada personal, Miranda publica desde sus reflexiones más íntimas sobre la sociedad en que vivimos hasta consejos para descubrir Marruecos en condiciones. Sin pelos en la lengua y con las ideas claras, Carlota Miranda predica sus ideales y forma de ver el mundo tratando de conseguir un entorno más justo en el que relacionarnos. Hace poco tuvimos la oportunidad de hablar con ella y esto fue todo lo que compartió con nosotros.

Pregunta: Marruecos le cambió la vida. Convivir en espacios diferentes a nuestra cultura nos hace replantearnos muchas cosas. ¿Cuáles diría que fueron los principales valores que aprendió en el país vecino?

Respuesta: Cuando viajé por primera vez a Marruecos apenas tenía 20 años y (con)vivir con otra realidad hizo que todas mis certezas, que eran pocas, saltaran por los aires. Entendí por primera vez qué quería decir aquello de que “cuando crees tener todas las respuestas el Universo te cambia todas las preguntas”. He aprendido tanto allí que ahora sé menos que antes, pero probablemente la lección más importante que he recibido es la de la humildad. Humildad para afrontar la vida, dignidad para sobrellevarla y sentido de la comunidad para asimilar que no estamos solos en este mundo, que necesitamos de los demás para desarrollarnos como individuos.

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P: En el blog explica cómo su estancia en Marruecos permitió que desapareciesen una serie de prejuicios discriminatorios. ¿Qué sintió al haberse librado de ellos?

R: Hace tiempo publiqué una entrada en mi blog en la que hablaba de “el día que Marruecos me quitó de golpe los prejuicios que no sabía que tenía”. En ese momento, y en tantos otros parecidos, sentí rabia. Rabia por saberme engañada. Por darme cuenta de que se nos inculcan una serie de miedos basados en verdades a medias y secretos mal contados para tenernos controlados, para que no pensemos por nosotros mismos, para que el rechazo haga su trabajo y odiemos sin saber muy bien porqué.

P: Cuando regresó a España, al lugar en el que se había criado, ¿consideró que era una persona diferente?

R: Totalmente. Los viajes a Marruecos ya cambiaron mi forma de ver la vida y, vivir allí durante una temporada, terminó por romperme del todo los esquemas. Como se suele decir: “volver a casa es la parte más difícil del viaje: has crecido fuera del rompecabezas y tu pieza ya no encaja”.

P: Debido a la demanda del público, está vendiendo sus apuntes de Marruecos y árabe, ¿cómo le hace sentir esto?

R: En realidad fue antes el libro que la demanda. Bien por mi profesión, bien por mi personalidad, me gusta ser autodidacta. Durante mis viajes a Marruecos hacía mis particulares anotaciones para ir recordando todo lo aprendido. Cuando volvía a casa y quería seguir aprendiendo el idioma a través de Internet, veía que en la inmensa mayoría de webs las traducciones no eran las que yo aprendía en el día a día en Marruecos, así que opté por fiarme de mis apuntes. Varias amigas que también vivían (y viven) enamoradas del país me los pedían y pensé: igual le interesan a más gente que no conocemos y que esté en nuestra misma situación. Y así fue como empecé a compartirlos hace ya años. Para mí es un orgullo, tanto mi página como mi libro, ya que siento que, de alguna forma, formo parte del acercamiento entre Marruecos y España.

P: Usted dedica una parte de su blog a defender los derechos de la mujer, ¿podría decirnos alguna ocasión en la que usted misma haya vivido algún tipo de discriminación de género?

R: En una de las primeras entrevistas de trabajo que hice, la primera pregunta que me hicieron fue “¿Crees que ser mujer es un hándicap para ocupar un puesto de ingeniería?” Algunos dirán que es sólo una pregunta, que no pasa nada. Pero si a un hombre nunca le han preguntado lo mismo, entonces sí pasa.

P: ¿Por qué cree que ha existido tanta controversia con el post relacionado con el vestido de Cristina Pedroche?

R: Porque la gente no entiende lo que lee y no está preparada para asumir la realidad en la que viven. Un elevado porcentaje de los que comentaban eran incapaces de ir más allá de “se pone lo que le da la gana”. Como si la libertad fuera que cada uno hiciera en cada momento lo que le apeteciera. Mi crítica no era tan simple como un vestido; mi crítica era hacia ese sistema que nos ha hecho creer que es libre una mujer por aceptar aparecer en bañador, en invierno y al lado de una ventana, para presentar un programa de televisión. Mi crítica es hacia esas personas, hacia “esa España” – como dije – que no se plantea porqué las mujeres hacemos libremente cosas que los hombres, haciendo uso de su libertad, jamás eligen hacer.

P: Vivimos en una sociedad en la que los valores patriarcales continúan dominando nuestras vidas, ¿cuáles son las medidas que tomaría usted para erradicar esta situación?¿Cree que las mujeres españolas no se involucran lo necesario?

CARLOTACITA2R: Educación y tiempo, es lo único que está a nuestro favor. Hasta que la gente no sea consciente de la realidad, no podremos avanzar. Como decía Simone de Beauvoir, “el opresor no sería tan fuerte si no tuviera tantos cómplices entre los oprimidos”. Si bien es cierto que no somos culpables de la situación de desventaja en la que nos quieren hacer vivir, sí somos responsables de seguir alimentándola. Por eso, es esencial que se hable de la realidad. Que se visibilice, que la gente tome conciencia. Que se distingan actitudes machistas de actitudes normales. Que se diferencie entre piropos y agresiones verbales. Que se marque la diferencia entre buenas mujeres y mujeres obedientes. Que se haga creer por igual a niños y niñas que ambos tienen las mismas capacidades y aptitudes.

P: ¿Cuáles son sus aspiraciones y sueños para el futuro?

R: Me conformaría con saber que nuestra siguiente generación será más inteligente, comprometida, valiente y justa que la nuestra.

P: Por último, y por curiosidad, ¿película recomendada?¿por qué?

R: Hacía tiempo que no me emocionaba en el cine como lo hice con “Sufragistas”. Una película necesaria, cercana y vital. Sentí mucha tristeza y profunda rabia al ver de forma tan clara en pantalla cómo, desde hace décadas, hay mujeres que luchan diariamente – algunas incluso dando su vida – para que otras ahora podamos votar, conducir, tener una cuenta corriente, viajar sin autorización de un hombre u opinar sobre lo que creamos conveniente. Y, para agradecérselo, gran parte de la sociedad (con mujeres a la cabeza) se permiten el lujo de llamarlas feminazis por recordarles que tienen los mismos derechos que un hombre. Es de locos, joder. De locos. Sólo un sistema que está enfermo puede criminalizar a la víctima, ninguneando su lucha por los derechos y libertades de las personas, comparando sus ansias de dignidad con el Holocausto nazi.

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