Antía Alberte, La chica de la pisa: «Lo personal es político y público»

ANDREA FARNÓS | A coruña

Antía Alberte con un ejemplar de la primera tirada de barajas
Antía Alberte

 • Detrás del personaje de La chica de la pisa se esconde Antía Alberte, una joven gallega consciente de las inconcruencias de la sociedad que nos rodea. Sarcástica, peculiar, sincera y reivindicativa. La chica de la pisa es Antía y somos todas. Unas viñetas que reflejan nuestros miedos, inseguridades y obligaciones impuestas como mujeres. Hace un año el personaje se trasladaba a una baraja de cartas que, hoy día, han dado mucho de qué hablar.


Pregunta: ¿Cómo surgen las barajas?

Respuesta: A raíz de la creación de La chica de la pisa empezaron a nacer muchas más ideas. Las barajas en concreto surgieron el año pasado. Yo trabajaba en Entrimo (Ourense), en el Parque Natural del Xurés, frontera con Portugal. Allí conectaba mucho más conmigo misma y el entorno que me rodeaba. Recuerdo un día que, al bajarme la regla, me puse una copa menstrual. Bajé a comer y, al volver, había un grupo de señores echando la partida. Uno de ellos tenía en la mano el as de copas e inmediatamente la relacioné con la copa menstrual. Entonces se me ocurrió la idea de ilustrar una baraja de cartas de contenido feminista y reivindicativo. Me acuerdo de ponerme a diseñar los palos ese mismo día; a pensar cómo podía convertir la baraja española tradicional en algo transgresor y crítico.

P: Has lanzado una segunda tirada de 500 barajas, ¿esperabas tener esta proyección?

R: En absoluto. Cuando empecé a trabajar en la creación de las cartas, me hacía gracia lo que estaba haciendo. Al final, todo lo que hago es siempre desde el humor. Pensaba que si a mí me parecía divertido, muchas chicas también se sentirían identificadas. Poco a poco fui perfeccionando los dibujos y la gente reconocía los palos. La primera tirada fue de 150 y, como bien has dicho, esta última ha sido de 500 barajas. La editorial Follas Voadoras colaboró con la financiación y AGR Priority se encargó de la impresión. He añadido dos cartas de jockers y tiene un aspecto más profesional que la anterior. Además, con la difusión en la prensa se ha llegado a mucha más gente. Ha sido un proceso creativo muy bonito y satisfactorio. Ahora estoy trabajando en la web de La chica de la pisa y, cuando la situación lo permita, comenzaré con las presentaciones de las barajas en algunas librerías.

Segunda tirada de barajas de «La chica de la pisa» © La chica de la pisa

P: Has comentado que todo tu trabajo pasa el filtro de la risa, ¿crees que a través del humor cala mejor el mensaje?

R: Mediante el humor puedes decir cosas sin que la gente se ofenda tanto. La chica de la pisa comenzó con las viñetas. En ellas traslado sentimientos míos personales a un dibujo. La gordofobia o la depilación impuesta son algunos de los temas sobre los que La chica de la pisa se queja, pero siempre de manera irónica. Antes sentía que me censuraba. Las viñetas, al ser tan críticas, da incluso vértigo compartirlas, pero llega un punto en que te da igual. Lo publicas y punto. Con las barajas no es necesario conocer al personaje para comprender el mensaje. En las cartas aparecen cuchillas, dildos, copas menstruales…símbolos de empoderamiento femenino.

«Ela, contenta co abrigo que fixo a partires dos pelos das súas pernas» © La chica de la pisa

P: Todo tu arte es en gallego, ¿por qué?

R: Las viñetas son en gallego como reivindicación de mi lengua. Cuando no reflexionamos lo que pasa, no tenemos conciencia de lo que hacemos. Cuando te paras a pensar, comprendes porqué las feministas se desnudan en manifestaciones, porqué se dejan de depilar. ¿Es necesario ser tan transgresor? Claro que sí. Para mi las viñetas es desnudarme, hacer lo que es necesario. Con el gallego ocurre lo mismo. Mucha gente me dice : «si publicas en gallego no vas a llegar a tanta gente», y yo digo «¿y qué hago, lo publico en inglés?¡Así llegaré a todo el mundo!». No, no voy a publicar en inglés y, por ende, tampoco en castellano. Quiero reivindicar la importancia del gallego que muchas veces nosotros mismos despreciamos. 

P: Estudiaste Ciencias Medio Ambientales….¿cómo se compagina eso con el arte?

R: Cuando empecé a publicar las viñetas, mucha gente me preguntaba que por qué había estudiado medioambientales. No tiene nada que ver. Me apasiona lo que he estudiado. Una persona es diversa; no es necesario estar toda la vida dedicándose a lo mismo, hay que abandonar esa idea. Hay que emplear tiempo en todo lo que te interesa…y no hacerlo provoca mucha frustración. Yo quería hacer algo por el mundo y, a través del medio ambiente, quizá podía concienciar a la gente de la importancia de cuidar el entorno en el que vive. Luego surgió la idea de concienciar sobre otras cosas y apareció una versión de mi misma en dibujo. Lo personal es político y publico: lo cuento con transparencia porque le puede servir a alguien para desmontar los prejuicios que tiene en su cabeza. Cuando lo hablas abiertamente, mucha gente se siente identificada…¡y viceversa! A veces me siento sola o incomprendida por algo y, al compartirlo, descubres que muchas chicas se sienten igual que tú.

Cartas de La chica de la pisa © La chica de la pisa

P: Háblanos de Blanca e Tinta

R: Blanca e Tinta surge también de toda esta necesidad de reivindicar desde el humor. Nació solo, casi sin querer. Náseme na boca, que se dice en gallego. Blanca e Tinta lo formamos Laura y yo; versionamos canciones conocidas al gallego y con el mensaje que nos apetezca. Laura tiene mucha base técnica, es artista, sabe mucho de música y audiovisual. Los videoclips están quedando muy chulos. Aun así, lo que más me gusta es tocar en un escenario. Es increíble, conectas con la gente y les haces reír. Eso es lo que merece la pena.

P: Por último, ¿crees que el movimiento feminista está teniendo el impacto que nos gustaría?

R: Desde mi experiencia personal, a nadie le gusta los comentarios destructivos de las redes, pero me quedo con la gente que empieza a despertar. Cómo nos unimos entre nosotras, cómo intentamos corregir nuestros pensamientos y creencias…

P: Desaprender…

R: Exacto. Y crear comunidad. Mucha gente te dice: “no vas a hacer nada, no vas a cambiar el mundo”, pues no, sola no. Pero con más gente involucrada, sí que creo que es posible. 

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