Censura e hipocresía en los artistas españoles

· MARÍA BOYARIZO | Madrid ·

Todos  alguna  vez  hemos  escuchado  la  palabra  censura.  Al  oírla  se  puede   acabar pensando en otra palabra: libertad. Uno de los derechos de la sociedad actual es la libertad de expresión. Se cree que todo el mundo tiene la capacidad de poder exponer sus ideas. Todo ello en su conjunto parece muy subjetivo y personal. El problema  viene cuando nuestra atención se fija en lo abstracto y no en lo natural y sencillo como es la desnudez del cuerpo humano.

En 2015, el  prestigioso  museo Pompidou de París  se puso  en contacto  con  su sede en  Málaga para que el artista visual y performer catalán Marc Montijano  realizase una performance en la ciudad andaluza. El día 27 de Junio de ese año, realizó su performance  “Las  dos  naturalezas”.  En  esta  se  mostraba  a  un  grupo  de   personas desnudas, con la cara tapada con un saco y cuerdas a su alrededor. Marc decidió subir este  año  una  foto  de  la  actuación  a  su  cuenta  personal  de  Instagram.  La  foto fue censurada horas más tarde. 

La imagen no mostraba nada diferente a su trabajo anterior, el cual había sido colgado en diferentes redes sociales. “Cuando me eliminaron la fotografía en  Instagram decidí plantar cara a la censura en las redes sociales, y puse en marcha una acción   para denunciar el abuso. Mi respuesta fue subirla cien veces, lo cual era irónico pero cargado de intención”, aseguraba Marc Montijano. Según las políticas de la red social Instagram el desnudo en cuadros y  esculturas está permitido en las publicaciones que se hagan en su plataforma. En resumen, al  tener un contenido artístico se permite la libertad de representar el cuerpo humano. Por lo tanto, ¿no estaría siendo Instagram hipócrita con sus usuarios incumpliendo sus  propias políticas de uso?

La involución del desnudo en el arte español

La censura del desnudo en el arte lleva siendo motivo de polémica desde tiempos pasados. Al pensar en cuadros de pintores españoles que hayan reflejado desnudos  nos vienen a la cabeza obras como “La maja desnuda” de Goya. La mayoría reflejaron la desnudez femenina explícitamente. En cambio, al pensar en desnudos masculinos en   el arte español no se tiene una obra fijada en la cabeza.

La tradición del desnudo femenino ha sido objeto artístico desde hace siglos.  En la  actualidad,  plataformas  como  Instagram  y  Facebook  no  permiten  colgar ninguna imagen dónde aparezcan pezones femeninos. ”En esa persecución del desnudo, llegan  cotas  vergonzosas.  Si  al  subir  una  imagen  tapo  los  pechos  de  las  modelos, puedo publicar todas las fotos de desnudo sin problema. Aun así, me niego a autocensurarme y también pienso que esa mentalidad es sumamente machista y ridícula”, exponía Marc.

Además de este artista, se pueden encontrar otros casos parecidos en la obra de otros  autores  españoles.  La  acuarelista  Patricia  Aibar,  Marie  Tooth,  compartió este verano una foto en Facebook de una pintura que había realizado. En ella se mostraban unos dedos introduciéndose en una vagina. La pintora catalana manifestaba que lo    que se permitía era el nudismo en pinturas y esculturas y que, por lo tanto, al no haber ido en contra de las normas de Facebook ellos deberían haber hecho lo mismo. Facebook no solo ha atentado contra las cuentas personales de artistas, sino también contra los medios. Al diario “El Mundo” también le dificultaron la  publicación de una crónica sobre un tatuador de pezones, Vinnie Mayers. El escrito hablaba sobre la profesión del artista e iba acompañado de una fotografía donde se mostraba un pecho.

Sociedad retrograda, políticas retrogradas

Con estos casos se comprueba que la libertad de expresión en las redes sociales, uno  de los mayores núcleos de    opiniones en la sociedad de hoy en día, se está viendo limitada por las mismas plataformas. Debido a estas medidas, la sociedad en red sería esclava  de unas  políticas  de privacidad que  incitan a ir en  contra de  los  propios    pensamientos.

Además,  se  fomenta  lo que va  en  contra  del  mismo  significado  de  libertad,  que  es la hipocresía de limitar la expresión a ciertas reglas. Aun así, no toda la censura en las redes sociales depende de estas, sino también de los usuarios. El motivo de que Facebook e Instagram te notifique sobre un  contenido censurado en tu cuenta obedece a un proceso. El primer paso es que la publicación haya sido denunciada por algún usuario. Después, esta queja llega a un comunnity manager de la plataforma que procede eliminando la imagen inmediatamente. En consecuencia de lo anterior, la pregunta sería si es la sociedad la que marca estas barreras o son los gobiernos e instituciones las que lo definen. “Tanto la   sociedad como  el  gobierno marcan  estos  límites en la libertad de  expresión.  Vivimos  en   una sociedad hipócrita dónde no se refleja la naturalidad. Se piensan que todo el mundo es una  Kardashian  y que  nos  recreamos  en  una  falsa  naturalidad”,  manifestaba Marie Tooth.

Si se recapacita sobre este ataque a la libertad del artista se podría llegar a concluir que entre todos, en mayor o menor medida, se retroalimenta el hecho de que  el rechazo al desnudo lo está construyendo la sociedad de hoy en día. Marc Montijano interpretaba que si el arte era un contenido inapropiado para una red social, triste retrato se hacía de la sociedad actual. Tal y como está estructurada la protección del contenido en Internet llega a ser irónico el hecho de que un menor pueda acceder a una página porno pero no ver un desnudo en una red social. Se puede llegar a decir que preferimos observar un  desnudo.

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