Javier Anaya, director de cine: »La falta de motivación es un problema mundial»

· ANDREA FARNÓS | Buenos Aires ·

Las cuatro de la tarde en un parque cercano al Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires. Sentado, tomando mate, nos recibía con entusiasmo Javier Anaya. Creador de contenido audiovisual desde hace once años, director actual de la productora independiente Sense Of Wonder, y soñador por naturaleza, Anaya se define como un joven dispuesto a invertir su tiempo en lo que de verdad cree. Habiendo trabajado durante años en la productora Astrolab Motion, co-fundado Gotzuki (productora audiovisual en red), colaborado en exitosos productos como Metegol , y creador del Leoncito Alado, ahora dirige Sense Of Wonder rodeado de personas dedicadas a su profesión. De la mano de su productora de confianza, Martina Sottile, fomentan la idea idílica de ganarse la vida trabajando en lo que a uno le apasiona.


Pregunta. ¿Cómo definirías tu profesión?

Respuesta. Soy director audiovisual. Hago animaciones y ficción enfocadas a los públicos infantiles y juveniles. Previamente, trabajé en producción durante años, pero ahora enfoco mi carrera a mi pasión: la dirección.

P. Como profesional de la comunicación y lo audiovisual, ¿cuál ha sido tu proyecto más satisfactorio?

R. Sense of Wonder. Durante 10 años busqué en un proyecto la satisfacción plena, pero por alguna razón no lo encontré. Leoncito Alado fue increíble, empezar de cero, verlo triunfar mientras crecía como director. Pero SoW es mi mayor orgullo, donde culmina todo mi tiempo, con lo que eso implica. Amo mi trabajo y la gente con la que lo hago.

P. ¿Qué es Gotzuki?

R. Gotzuki era mi proyecto anterior a SoW. En este, creamos Ke Golazo, que trata sobre animales que juegan al futbol.  ¿Los niños quieren ser futbolistas? No les aseguro convertirse en Messi, pero les digo que con trabajo y esfuerzo pueden luchar por ese sueño. Ke Golazo quiere acompañar a los pequeños en ese camino. Para mi fue también una locura, este proyecto me llevó a entrevistas con Disney, festivales de cine internacional…me sirvió para aprender muchísimo. 

P. En relación con esa idea de que los niños quieren ser futbolistas…¿no crees que ese pensamiento limita la diversidad?

R. La diversidad es la madre de todas las metas que te he contado. En Ke Golazo, la protagonista es una mujer, queríamos meter personajes femeninos y que sean jóvenes. A lo largo del argumento, muchos de los personajes se van dando cuenta de su otra pasión, no siempre es el fútbol. Todos de pequeños queríamos ser futbolistas, y no es por desmerecer a Messi, pero lo valoro por lo que es: un jugador de fútbol, ni más ni menos. Una profesión más, como otro es doctor… y aunque ellos deberían ser nuestros héroes, hacer hoy en día dibujos de un doctor no es tan común. Pero creo que en todos mis proyectos hablo de diversidad y la importancia de respetar al prójimo. El respeto es la base de todo lo que hago. 

P. A lo largo de tu vida has trabajado en diferentes proyectos, unos han triunfado más, otros menos. Ahora, desde la experiencia, ¿cuáles son las claves del éxito de un proyecto audiovisual?

 R. Me encantaría contártelas, pero no las sé.  Cuando era más joven, era puro corazón, era todo pasión. Tenía una idea y creía que con eso era suficiente. Después entendí que también hay que ponerle ganas y dedicarle tiempo. Posteriormente, aprendí  que, además, era necesaria la cabeza.  El medio de  estas tres cosas: corazón, ganas y razón, es la clave del éxito. 

P. ¿Consideras que el Estado argentino invierte en cultura como debería?

R. En Buenos Aires se respira cultura. Yo creo que el Estado ayuda, la cuestión es el como.  Si quiero dinero del Gobierno, tengo que decir que es el mejor. Si no, no me dan nada. Me niego a meterme en política, esta profesión para mi es una pasión y la amo, la respeto. No quiero que este cargada de ideas políticas de derechas o izquierdas. Las ideas creativas son más valiosas que una idea política del momento.

P. ¿Consideras que el mercado facilita a los jóvenes a invertir en lo audiovisual?

R. El »no se puede» como primera barrera es facilidad pura. Me costó mucho encontrar la forma, pero hoy con la libertad de internet, los nuevos medios viene a traer esperanzas en ese sentido. Cualquier persona ahora puede hacer audiovisual. La falta de motivación es un problema mundial. Pero en Argentina, vivir de la cultura es muy complejo. Desde que empecé a estudiar cine, me preguntaba cada día si merecía realmente la pena. 

P. ¿Cuáles son los consejos que le darías al joven estudiante de cine que continúa preguntándose si de verdad vale la pena?

R. Que no deje de preguntárselo nunca. Ese pensamiento debe llevarle a la acción, no a la inactividad. El día que menos te lo esperas, hay una luz que te dice donde ir.

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