La cultura gitana y el feminismo en la Fundación Telefónica

· ROBERTO MACEDONIO | Madrid ·

En la tarde de ayer la Fundación Telefónica acogía un encuentro en torno a la cultura gitana y el feminismo, una jornada sobre la historia y cultura del Pueblo Gitano, con los expertos Mª José Jiménez, presidenta de Gitanas Feministas por la Diversidad y José Manuel Cortés, productor y flamencólogo. La cita, a la que acudieron multitud de personas, estuvo moderada por la directora de la Casa Gitana, Pilar Heredia. Como colofón final, los numerosos asistentes pudieron disfrutar con la actuación musical de Antón Cortés, una de las jóvenes promesas del flamenco actual.

El turno de palabra lo abría Mª José Jiménez, quien hizo un recorrido por la historia del Pueblo Gitano para poner en contexto el coloquio. Jiménez incidió en la discriminación que actualmente sigue sufriendo esta cultura convertida en «la única considerada una minoría a nivel nacional», decía.

Público asistente al encuentro en Espacio Fundación Telefónica

En España la clase política ha contado con gitanos muy en activo, como el diputado socialista Juan de Dios Ramírez Heredia, que jugó un papel importante como parlamentarista durante el gobierno de Felipe González. Sin embargo, según Jiménez, esto es una excepción, puesto que los políticos «se hacen la foto, se van y nos olvidan». En la misma línea apuntaba Pilar Heredia, quien, desde su experiencia personal, aseguraba que cuando ha ejercido en política la dejaban en un segundo plano.

José Manuel Cortés quiso empezar su intervención con un tema de candente actualidad: el independentismo catalán. Nadie lo habría esperado, pero Cortés relacionó el conflicto secesionista con la no pertenencia del Pueblo Gitano a ningún territorio geográfico en concreto, con el orgullo que (al menos para él) supone ser español.

Feminismo

Si ser gitano es difícil hoy en día, ser gitana lo es más. Las gitanas sufren una lamentable doble discriminación, lo cual no significa que la cultura gitana sea más o menos machista que otras, puesto que la discriminación hacia la mujer es un problema de Estado. En este sentido, José Manuel Cortés aseguraba que es innegable reconocer la estructura patriarcal de la familia gitana, «como la de cualquier otra», decía.

Turno de palabra para el público. Después de que la moderadora invitara en varias ocasiones a los asistentes a participar, fue un señor septuagenario quien tomó la palabra desde las butacas. No lo hizo para preguntar, sino para compartir su sensación de ver «dolor» en la mirada de la ponente, Mª José Jiménez. A él le sucedió un estudiante de periodismo, que preguntó por el papel de los medios en la visión que tiene la sociedad del Pueblo Gitano, a lo que Jiménez contestó que cualquier noticia en la que aparezca un gitano será un suceso «reyerta de dos personas y un gitano… como si los gitanos no fuéramos personas», decía; o folclore.

Antón Cortés durante su actuación

En último lugar intervino otra escuchante para indicar que, habiendo igualdad de oportunidades, si los gitanos no acceden a una formación superior es porque «no van a clase». Según esta interventora «hay que obligar a las familias gitanas a que lleven a sus hijos a clase». Jimenez matizó su apunte pues, la solución no reside en las familias, sino en las escuelas, cuyos profesores no creen en el alumnado gitano, al que discriminan y abandonan. «He sido diez años educadora social en un colegio, se de lo que hablo», sentenciaba Jiménez, invitando a la asistente, que mantenía su punto de vista contrario, a pasar un día con ella.

El evento acabó por todo lo alto, con la actuación del joven cantaor Antón Cortés, quien interpretó, con música en directo, hasta cuatro de los temas de su nuevo disco. Tras las cuatro canciones, que emocionaron e hicieron vibrar las butacas de Espacio Fundación Telefónica, sacó el auténtico flamenco que lleva dentro para acabar con una bulería a capela.

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