La lucha continúa

· ANDREA FARNÓS | Buenos Aires ·

Cuatro jóvenes llevan acampanando durante dos semanas frente a la librería Adán Buenosayres. El conocido establecimiento, localizado en la Avenida Corrientes de la capital argentina, es ahora decorado con carteles que denuncian las formas de actuación de su dueño, David Esteban de Vita. Los ex-trabajadores buscan una solución: recogidas de firmas, apoyo en redes sociales y difusión del testimonio real de lo ocurrido. El equipo de Conciencia Cultural  tuvo el placer de dialogar con una de sus ex trabajadoras, quien, indignada, relató lo sucedido en busca de justicia.

En torno a hace un año, la famosa librería Adán Buenosayres se veía perjudicada por las políticas económicas del gobierno todavía vigente, decidiendo así mejorar la situación del establecimiento instalando una oferta de 2×1 en sus productos. El resultado fue inefable. Éxito rotundo en ventas: la solidaridad de los clientes fue determinante para darle una nueva oportunidad al paraíso de los libros.

A modo de agradecimiento, el ahora controvertido dueño, propuso a sus trabajadores formalizar una cooperativa; trabajando así cada uno de sus miembros en igualdad de condiciones. El planteamiento inicial era excepcional y todos los miembros de la librería dieron el visto bueno al proceso de legalización de la cooperativa; pero a medida que pasaban los meses, los ingresos de la librería comenzaron a decaer de nuevo.

 

El pasado mes de junio tuvo lugar una reunión extraordinaria para exponer las causas de lo ocurrido y llegar a un acuerdo mutuo. Los datos de ventas superaban con creces los gastos, evidenciando así que los beneficios del establecimiento eran utilizados por De Vita para variados asuntos personales, limitando así el sueldo de los trabajadores y llenando sus bolsillos de oro. Debido a la decepción y frustración de los miembros de Adán Buenosayres, se propone iniciar la cooperativa inicial prescindiendo del corrupto en cuestión, quien debido a la ira de esta posible solución, agredió fisicamente a una de las empleadas. De Vita pasó la noche en el calabozo, confesando ante las autoridades de Buenos Aires que había golpeado a Lucía Fanesi, de 19 años, siendo por tanto acusado por violencia y agresión.

Los jóvenes han llevado a cabo la denuncia a variadas organizaciones políticas y sociales, pero su lucha continúa día a día frente al establecimiento. Con el hashtag #YoApoyoCooperativaAdánBuenosAyres y su página de Facebook @coopeadanbuenosayres, buscan oídos dispuestos a escuchar sus quejas y voces dispuestas a transmitir con ellos las injusticias de la corrupción, estafa y agresión que los ex-trabajadores de la librería Adán Buenosayres tuvieron que soportar.

 

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