Pilu Velver, cantautora: «El artivismo es tratar de transformar el mundo a través del arte»

La otra mitad, que entrelaza lo artístico con el empoderamiento feminista, ha sido la banda sonora del pasado 8 de marzo

© Pilu Velver

Hay música que trae paz, alegría, inquietud o tristeza. Depende del momento, del lugar y de las condiciones que rodeen la recepción de las canciones. En cambio, hay otra música que simplemente es necesaria. Pilu Velver trae consigo todas esas sensaciones; canta sobre lo que no nos dejaron hablar, sobre la necesidad de continuar con la lucha feminista o sobre cómo nos influyen las fases del ciclo menstrual. El deber del arte como agente mediador del mundo: un canal mediante el que cambiar lo injusto y cruel de las sociedades. Sus letras duelen por sinceras y emocionan por lo mismo. Darle la vuelta a lo que nos han enseñado a ser. Pilu Velver canta para dar ritmo a la lucha contra la hegemonía patriarcal.

Finalista de diferentes certámenes de jóvenes cantautores, en 2019 publica el EP Histeria con la intención de despojarse de la connotación peyorativa de la palabra. Velver nos habla de Histeria, La otra mitad, el artivismo…

Pregunta: La otra mitad  ha recorrido el país en los últimos meses. ¿Cómo has recibido este éxito?
Respuesta: Estoy muy emocionada. Es una canción que escribí soñando con que pudiese convertirse en un himno de todas y ver cómo ha ido circulando y cómo tantas mujeres se identifican con su mensaje me hace sentir agradecida y afortunada. Creo que ha funcionado un poco como catalizador de una lucha feminista que nunca ha estado tan viva como ahora y eso es algo que me hace sentir que este camino que he elegido es el que tengo que recorrer.

P: En 2019 sacaste Histeria, ¿de qué trata este disco y por qué?¿Quiénes son La Ermitaña del Mar, La Ninfa del Acantilado, La Diosa de la Selva y La Chamana de las Montañas?
R: Histeria es un EP conceptual que profundiza en mi ciclo menstrual y sus fases. Tras muchos años menstruando con incomodidad, malestar, desazón y melancolía comprendí, casi de repente, que todas esas emociones no tenían nada que ver conmigo ni con mi cuerpo, sino con lo que significa ser mujer en la sociedad patriarcal en la que vivimos, así que decidí escribir Somos cíclicas para transmitir esta idea y después componer una canción para cada fase del ciclo. Quería aportar un conocimiento positivo sobre el ciclo menstrual que destaque todo lo bueno que nos aporta. Estuve leyendo mucho sobre el ciclo menstrual y se me ocurrió utilizar los arquetipos que se asocian a cada una de las fases para representarlas a través de personajes mágicos y ambiguos que me permitieran recorrer y narrar musical y poéticamente cada una de las fases del ciclo, así que estos personajes son respectivamente la fase menstrual, perovulatoria, ovulatoria y premenstrual.
© Pilu Velver
P: ¿Crees que falta educación respecto al ciclo menstrual?
R: Creo que el conocimiento sobre el ciclo menstrual se centra única y exclusivamente en el enfoque reproductivo dejando de lado la repercusión fisiológica, emocional y sexual que tiene cada una de las fases en el cuerpo de quien menstrúa. Jamás me había planteado que estar en una fase del ciclo u otra pudiera influir en mi comportamiento o en mi forma de percibir el mundo. Creo que no ser consciente de ellas nos hace vivir muy desconectadas del cuerpo y a la larga nos pasa factura.

.

P: Te defines como artivista. ¿Qué es el artivismo para ti?
R: Para mí el artivismo es tratar de transformar el mundo a través del arte. En cierto modo es un término redundante, porque creo que el arte siempre pretende cambiar de alguna manera la realidad, pero también considero que hay obras y artistas que se vuelcan más en este objetivo. En esta era posmoderna en la que todo se diluye pretender generar un cambio social concreto es algo revolucionario.

P: Tus letras hablan de ti…pero también hablan de todas. ¿Es esa la intención?
R: Cada vez estoy más convencida de que cuanto más se profundiza en una misma más se comprende el entorno que nos rodea. Hablo de un mirarse hacia dentro con honestidad y humildad, no desde la vanidad o la egolatría. Creo que cuando atraviesas y aceptas la oscuridad que te habita se ensancha tu capacidad para entender las luces y sombras de otras personas y que esa sinceridad penetra en quien escucha con el corazón y los sentidos abiertos.

P:  En canciones como Superviviente haces evidente que la vida no es siempre un camino de rosas. ¿Da vértigo exponerse al público tan abiertamente?
R: Al principio lo pasaba muy mal en los conciertos. Me costaba lidiar con la ansiedad escénica y con la anticipación del juicio que se hace de lo que cuentas y, al mismo tiempo, me moría de ganas por enseñar cada canción nueva que componía. Al comienzo no quería subir al escenario y al terminar no quería bajar de él. El ser humano es pura contradicción y cuando lo aceptas todo fluye. Un día entendí que al exponerme al público una parte de mí cambiaba y evolucionaba, así que decidí empezar a tocar mucho y poco a poco el pánico fue perdiendo protagonismo. Ahora cada vez que me subo a un escenario me digo a mí misma que ese es el lugar en el que quiero estar y que todo saldrá bien.

P:  Autoproduces tus canciones. ¿Esta forma de trabajo facilita las cosas o preferirías que la producción fuese externa?
R: Yo disfruto mucho trabajando todo desde mi cueva y poder hacer las cosas como yo quiero. Soy un poco quisquillosa y estoy haciendo una apuesta fuerte por un proyecto que es totalmente en solitario y en el que trabajo mucho los arreglos de las canciones para llenar yo sola lo máximo posible, así que para mí la autoproducción tiene que ver más con un estilo de vida. Una producción externa supondría elegir otro enfoque para mi sonido en el que quizá entraríamos a valorar mucho más qué es lo que el público quiere escuchar, además de resultar mucho más costoso económicamente. Tal vez en algún momento opte por cambiar esta visión, pero de momento me produce mucho placer sentir que hago exactamente lo que quiero hacer.
© Pilu Velver
P: ¿Crees que Instagram está abriendo las puertas a nuevos artistas, especialmente ante este estado de confinamiento?
R: Sí y no. Como siempre Internet ofrece sus dos caras, la de la accesibilidad global y la invisibilidad por saturación o exceso de oferta. Sin embargo, sí creo que las diferentes iniciativas están permitiendo movimiento en entornos más pequeños donde sí que puede estar aumentando la visibilidad de lxs diferentes artistas, pero siempre a pequeña escala.

P:  Respecto a la situación en la que nos encontramos….¿cómo crees que saldremos de algo así?¿más o menos reforzados como sociedad?
R: Me parece difícil lanzar una conjetura al respecto, pero creo que va a haber diferentes percepciones de lo ocurrido que acentuarán más aún las divisiones y tensiones políticas que ya traíamos de casa. De lo que estoy segura es de que esto va a marcar un antes y un después en la forma de relacionarnos al igual que ocurrió con el 11S y otros momentos históricos. Tengo la impresión de que esta situación nos va a costar una pérdida de libertades en la capacidad para desplazarnos y no descarto que afecte también a nuestro derecho a la privacidad frente al Big Data. Ojalá me equivoque, pero por garantizar la «seguridad» se puede llegar a sitios muy oscuros como sociedad. Por otro lado, creo que también se han desarrollado muchas iniciativas locales (redes de cuidados, festivales, grupos de apoyo, etc) que han demostrado otra vez que sólo el pueblo salva al pueblo, así que quizá haya esperanza más allá del confinamiento.

Deja una respuesta