Qué fue de los chicos del coro

· ROBERTO MACEDONIO | Madrid ·

En el año 2004 se estrenaba en Francia una película que dio la vuelta al mundo. Los Chicos del Coro se consolidó como el film del año en el país galo, siendo candidata al Óscar a la Mejor Película Extranjera, aunque la estatuilla se la llevó nuestro paisano Alejandro Amenánabar. Fue un año lleno de éxitos cinematográficos para Europa, no como 1949, cuando la Academia ni siquiera pensaba en lo que se hacía más allá de EEUU.

Fond de L’Etang era un internado de la Francia posterior a la II Guerra Mundial. Hasta el fondo del estanque nadó Clément Mathieu, el entrañable personaje interpretado por el carismático Gerard Jugnot. Un frío sábado invernal de 1949, Mathieu cruzó por primera vez la cancela blanca de aquel internado. Cuando llegó se encontró con el pequeño Pepinot apoyado en las rejas, como todos los sábados, esperando a que fueran sus padres a recogerle. Pero sus padres nunca fueron, ¿o si?

Las segundas partes nunca fueron buenas, dicen. Pocos saben que hay una continuación de Los chicos del coro. La película Paris Paris, segunda cinta del director y músico Christophe Barratier, cuenta la vida que Clément Mathieu y Pepinot llevaron en la capital francesa al dejar atrás aquel abominable internado.

«Morhange, Pierre Morhange, aunque parezca un ángel, tenga cuidado con él», le decía el prefecto que se marchaba de Fond de L’Etang al recién llegado Mathieu. Lo que fue de Pierre Morhange ya se encarga la película de contárnoslo desde la primera escena, donde dirige la Orquesta de Los Ángeles como el consagrado músico en el que se convierte. Su prefecto, el mal llamado «cabeza huevo», siempre creyó en su talento musical.

Lo que no está tan claro es qué fue de los actores, aquellos jóvenes niños que vivieron el efecto impulsivo de la fama internacional cuando no tenían más de 14 años. Empecemos por el solista. Jean-Baptiste Maunier dio vida a Morhange a dicha edad. Era el único actor cuya voz usaron de verdad en la banda sonora (de lo demás se encargaron los Pequeños Cantores de San Marcos). Maunier se convirtió en un ídolo de masas, y sigue siéndolo en el país vecino. Aunque haya dejado la lírica de lado, vive de la música, convertido en algo así como una estrella del pop. Después de Los Chicos del Coro hizo películas como Hellphone o, la más reciente, Merlín.

Los padres de Pepinot fallecieron en la II Guerra Mundial… Aquel huérfano que conmocionó al mundo lo interpretó un jovencísimo Maxence Perrin a los ocho años. Tras el que fuera su primer papel, y después de estrenar París París, hizo algunas apariciones en series de televisión, la última en Un fils, teleserie de France 2 que ha protagonizado. Sigue manteniendo su amistad con Jean-Baptiste Maunier, es bastante común ver en sus redes sociales fotos de ambos juntos. Un dato curioso, el actor que interpreta al comienzo de la película al Pierre Morhange adulto, Jacques Perrin, es su padre.

«Boniface, ¿cómo murió Napoleón?», preguntaba en clase el enfurecido director Rachin, «fusilado», contestaba un muy inocente Boniface. Napoleón no murió fusilado, pero Rachin fue incapaz de castigar al tierno Boniface por esa metedura de pata. Seguramente sería uno de los pocos internos por los que el temido director tendría un poco de simpatía.

Boniface era pura bondad. Simón Fargeot se puso aquellas gafas redondas para darle vida. Tras ese papel, continuó su vida normal, alejado de la gran pantalla y los medios de comunicación. Aunque se hayan filtrado fotos de Fargeot, no las publicamos por su voluntad de permanecer en el anonimato.

Mondain llegó a Fond de l’Etang sin que nadie se lo esperara, y lidiar con él no fue fácil. Todos pensaban que robó el dinero de los fondos del internado, algo por lo que se le juzgó y penó, aunque en realidad nunca lo hizo. Para vengarse de ello, quemó el castillo donde vivían sus compañeros que, por suerte, se encontraban de excursión. A este joven pirómano lo interpretó Grégory Gatignol, y fue uno de los actores más reconocidos del film. Tanto es así que continuó su carrera, con papeles muy serios en cine y televisión. Su última película, Le Grand Jeu, un auténtico thriller francés, se estrenó en 2015. Este año ha participado en la mini serie Manon 20 ans.

Corbin, el único de la clase que no cantó en el coro (sirvió de atril) fue quien de verdad robó el dinero de la institución. A este muchacho lo interpretó Thomas Bluementhal. El actor ha seguido ligado al mundo del cine, con papeles en películas como La creme de la creme o, más recientemente, Birth of a leader.

Respecto a los profesores, todos han continuado sus ya consagradas carreras cinematográficas con un rotundo éxito. Todos menos Jean-Paul Bonnaire, «el viejo Maxence». Este querido intérprete francés, cuya carrera está llena de muy reconocidos papeles secundarios, falleció en 2013 un año después de estrenar su última película, Mobile home.

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