Alfonso Palazón, productor: «La Primavera Rosa quiere ser un retrato de la lucha de la comunidad LGTBI»

· Claudia Rodríguez | Madrid ·

El pasado miércoles pudimos hacer una entrevista a Alfonso Palazón, coproductor de La Primavera Rosa en México, película nominada a la categoría de mejor cortometraje documental en los Premios Goya 2018.


Alfonso Palazón durante la entrevista

Creta Producciones, Pasajes Invisibles y Malvalanda son las tres productoras que han llevado a cabo el documental con la dirección de Mario de la Torre. El corto forma parte de una serie de documentales que denuncian la violación de derechos humanos de la población LGTBI que se produce en muchos países del mundo. México, por ejemplo, a pesar de haber legalizado el matrimonio homosexual, ocupa el segundo lugar del mundo en la tasa de asesinatos cometidos contra la comunidad LGTBI. Como dice en su web: “La comunidad LGTBI sigue estando en peligro. Su integridad no solo moral, sino también física, es cercenada en países incapaces de respetar los derechos más básicos de orientación o identidad sexual” http://www.laprimaverarosa.com


Pregunta. ¿Cómo decidiste participar en este proyecto con Mario de la Torre?

Respuesta. Mario presentó el proyecto al concurso de cortometrajes Amnistía Internacional Albacete dentro del marco de Abycine (Albacete International Film Festival). Y Rafael Linares (Creta Producciones) nos embarcó en el proyecto a María del Puy (Malvalanda) y a mí (Pasajes Invisibles). El proyecto quería y quiere ser un retrato de la lucha de la comunidad LGTBI. Un proyecto de denuncia de la violación de Derechos Humanos. El primer documental lo hicimos en Túnez que fue el germen del proyecto con los acontecimientos de la ‘Primavera Árabe’.

P. ¿Por qué creíste que valía la pena invertir en esta idea?

R. Somos productoras pequeñas y no creo que ganemos dinero con este tipo de proyectos. Por ahora cubrimos gastos. Y, sí, creo que siempre merece la pena ‘invertir’ (y lo entrecomillo) en este tipo de proyectos. No todo es dinero. Nuestros trabajos tienen un componente social muy importante, aunque cada uno tiene su líneas de trabajo con las que nos complementamos. Pero creo que tenemos concepciones afines. Quizá nos hemos hecho activistas, aunque para mí el activismo es una cuestión muy seria. Pero sí, hemos conocido a gente muy activista, con ganas reales y necesarias de cambiar el mundo.

P. ¿Por qué crees que este documental ha sido nominado y no otros cortometrajes sobre La Primavera Rosa de Mario, como el de Rusia o Brasil?

R. Es complejo. Todos los documentales del proyecto han tenido premios. Pero cuando preseleccionaron México, trabajamos todos mucho para que el documental se conociera y que los académicos lo votaran. Creo que es una mezcla de trabajo y suerte.

Cartel del cortometraje La Primavera Rosa en México

P. ¿Podrías decirnos qué es para ti La Primavera Rosa?

R. La Primavera Rosa es un proyecto que te abre miras sobre cómo estamos en el mundo. Es un tema sobre la dignidad de la personas. Tenemos que construir un mundo en el que no haya discriminación por sexo u orientación sexual. Una labor complicada, pero que con La Primavera Rosa nos gustaría poner un grano de arena. Me gustaría que las personas nos pusiéramos a pensar, solo un poco, en qué sociedad queremos vivir. Por ejemplo, una de las cosas que más me ha llamado la atención de los sitios que hemos viajado ha sido la lucha y las reivindicaciones sociales, gente que, directamente, se juega la vida.

P. ¿Qué acciones se han hecho para que estos documentales lleguen a la sociedad? ¿No crees que habría que promocionarlos más para hacer llegar vuestro trabajo a la gente de la calle? ¿Qué se te ocurre que podríamos hacer?

R. Proyectamos los documentales en todos los sitios donde nos llaman. Los debates posteriores a la proyección son muy interesantes. El documental se convierte en una herramienta de conciencia social. Y una proyección que sencillamente haga pensar un poco, ya es mucho.

P. ¿Cómo habéis resuelto el trabajar las tres productoras en el proyecto?

R. Muy bien. Cada uno se ha ido encargando de una tarea. Por ejemplo yo he ido a los rodajes con la grabación; y Rafael Linares, Eva Fernández y María del Puy han estado con las miles de tareas, como digo, propias de producción, el proyecto, las ayudas, el papeleo… Muy bien. Nos apoyamos; y creo que tenemos un sensación de seguridad y tranquilidad mutua enorme. No tiene precio.

Fotograma de La Primavera Rosa en México
 P. ¿Habéis contribuido en el guion o en la dirección como algunos productores hacen o todo lo que aparece ahí es de Mario de la Torre?

R. Mario tiene toda la libertad. Hablamos y comentamos, pero Mario lo va teniendo todo en la cabeza. Es un working progress. Mario va haciendo contactos y, ya en el sitio, los conocemos y grabamos. Sobre la marcha vamos viendo las posibilidades de las historias que nos van contando; y Mario comienza a construir el documental en su mente. Hay historias que ya vemos que están muy bien y otras que igual se tienen que quedar fuera. Ese proceso ya es para el montaje. Mario trabaja la estructura con el montador, Antonio Gómez-Escalonilla. Y el primer montaje lo comentamos todos y se va afinando hasta la versión definitiva.

P. ¿Qué es lo que más te ha gustado de la película?

R. El proyecto de México fue especial, quizá por una afinidad cultural, pero cada capítulo ha tenido experiencias inolvidables. Son situaciones demasiado diferentes para ser comparadas y cada una de ellas tiene su sentido. En México hubo muchas casualidades y circunstancias que hicieron que todo fuera muy bien; nos encontramos con personas muy cercanas que nos acogieron de una manera increíble y desde el primer momento se volcaron con el proyecto.

P. ¿Ha sido fácil trabajar con Mario de la Torre?

R. Sí. Muy fácil. Hemos trabajado muy duro, con jornadas de muchas horas, pero también lo hemos pasado bien. Vamos los dos y nos compenetramos bien. Y tenemos claro lo que debemos hacer.

P. ¿Cuánto tardasteis en rodarla y en montarla? ¿Y qué dificultades hubo?

R. Con cada capítulo del documental tardamos, en total, unos ocho o nueve meses. Esto incluye desde la preparación del proyecto inicial hasta la postproducción final con todo acabado. Cada año hemos realizado uno desde 2013: Túnez, Rusia, México, Río de Janeiro y España. En mayo de este año presentaremos el capítulo de España, La Primavera Rosa en España.

P. ¿Vais a ir Mario y tú a la fiesta de los Goya?

R. Sí, claro. Junto con Rafael y María. Además María también está nominada por el corto Madre.

P.  Aparte de productor eres director de cine y tu película Al escuchar el viento tiene varios premios, por lo tanto, ya has vivido esta experiencia de la nominación y en este caso como ganador. ¿Qué es lo que más has disfrutado como cineasta: tu trabajo como director, guionista o productor?

R. Al escuchar el viento estuvo preseleccionada, no estuvo nominada. El documental fue seleccionado para la Seminci de Valladolid en el año 2013. Ha tenido mucho reconocimiento y ha estado premiado en algunos festivales. Aclararte que en el fondo no me siento productor, tengo que serlo. A mí me encantaría tener la opción de un productor que organizara todo. Me interesa mucho la parte creativa de la dirección. El productor también tiene un componente creativo importante. Pero, como te digo, me interesa mucho más la dirección.

P. ¿Recuerdas alguna anécdota del rodaje o la producción?

R. Hay muchas, pero en concreto, con el documental de La Primavera Rosa en México, nos quedamos con la espina de no poder seguir indagando en la labor que estaba haciendo el colectivo Almas Cautivas. Una asociación que trabaja por la reinserción del colectivo LGTBI en reclusión. Al día siguiente nos teníamos que volver.

P. A los jóvenes que quieran hacer cortos, ¿qué les sugieres que hagan?

R. Tienen que empezar a trabajar, ya. Realizando cortos, escribiendo guiones, rodando, montando. No hay que esperar. Si te gusta el cine y quieres hacer cine, hay que empezar ya­. No se puede esperar. Y por otro lado, y se lo digo a mis alumnos, leer, leer… escribir, escribir… ver cine y más cine, mucho cine. Las tecnologías están poniendo a nuestro alcance la posibilidad de hacer cosas con pocos medios y con buenos resultados. Todo esto es una pasión; y hay que vivirlo con pasión.


 

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